Juan Pablo Zaramella es uno de los realizadores de la animación latinoamericana más original y creativo, hace películas con muñecos de plasticina u ocupando pixilación. Utiliza la técnica de animación denominada stop motion que consiste en filmar la acción cuadro por cuadro. El procedimiento exige prácticas extremas. Entre otras, la de observar hasta los confines de la vida, de algún modo, se parece a recrear el universo, aplicando una concentración radical de sentidos.
Nacido el 7 de abril de 1972 en Buenos Aires, Zaramella es egresado del Instituto de Cine de Avellaneda como Director de Cine Animado. Produce cortos independientes a partir del 2000, cuando él y la artista Silvina Cornillón, iniciaron una colaboración que ha dado lugar a obras que le han valido, por dos años consecutivos, el premio al Mejor Corto del Año que otorga el Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), entre otros premios. En 2010, el Festival Internacional de Animación de Annecy presentó una retrospectiva con sus trabajos. Su último cortometraje, “Luminaris”, realizado en la técnica de pixilación, ganó el Premio del Público y el Premio Fipresci de la Crítica internacional en Annecy 2011.
El estilo de Zaramella se diferencia bastante de otros autores de animación stop-motion contemporáneos. La forma de sus figuras, con rasgos simples y en apariencia poco expresivos, lo emparenta de algún modo a animadores como Jirí Trnka, al crear personajes de gran profundidad psicológica sobre figuras de rasgos casi inmóviles. En toda su obra abunda un tenue y refinado humor negro, mostrando en sus personajes una humanidad y encanto que los hace en muchas ocasiones, inolvidables, rasgo esencial en el vínculo duradero de la animación con la gran audiencia.



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